El Centre d’Informació i Asssorament per a Joves convoca cada año una ponencia sobre la manera más rápida, barata y eficaz de enfrascarse en un viaje de última hora. La sala se llena cuando Diana Perea (Barcelona, 1983), con una facilidad de palabra impresionante, da pautas, aconseja y también advierte que hay que descartar tres tipos de destinos cuando se prepara un itinerario con escaso tiempo: los que solicitan visados, los que precisan vacunaciones y los que esos días acogen ferias, cumbres o festivales de cine o de música. En este caso, resulta complicadísimo hallar alojamiento a precio razonable.
–¿Cuántas personas organizan un viaje a última hora?
–Cada vez son más las empresas que no confirman las fechas de vacaciones con suficiente tiempo. Además, hay mucha gente que confía en las gangas de último minuto.
–Las suelen prometer las agencias de viajes por internet.
–A última hora, todo suele ser mucho más caro. Este año, con lo de la crisis, se encuentran más chollos. Pero se debe saber dónde buscar.
–¿Qué recomienda?
–Sin días de antelación se deben descartar países con fronteras complicadas. Lo más fácil es recurrir a paquetes ya cerrados, sea a través de agencias convencionales o vía internet, que suele operar más rápido. Una buena opción es encontrar compañeros de viaje.
–¿A través de una web?
–Funciona bastante bien www.genteparaviajar.com, pero también recomiendo el tablón de anuncios de la librería Altaïr, en Gran Via, 616.
–¿Cuál es el destino más solicitado para un viaje de última hora?
–Las destinaciones cercanas, sobre todo ciudades europeas. El billete de avión suele ser lo más caro cuando cruzas océanos, pero ahora hay excelentes ofertas para volar por España. Es curioso, pero muchos jóvenes, entre 16 y 35 años, piden información para hacer con poco dinero el Camino de Santiago.
–¿Qué tipo de preguntas le plantean los que van a sus charlas?
–Si es cierto lo de ir el mismo día de partida a un aeropuerto a la caza del destino más barato en un avión con plazas libres. Es una leyenda urbana. Las compañías venden billetes hasta media hora antes, pero cobran la tarifa más cara de todas.
–¿Qué aporta un viaje a un joven?
–Lo espabila. Logra experiencias insólitas y habilidades para comunicarse. Gana sociabilidad.
Fuente/elperiodico.com/
